El campo en el que nos encontramos

Antes de que este mundo naciera, hubo otro. Para que pudiera comenzar esta era confusa, en la que nos cuesta distinguir entre el engaño y la verdad, tuvo que terminar otra. Antes de nosotros hubo otra gente, distinta. Esa era terminó, con una gran guerra. Mejor dicho, en una batalla. Una sola batalla a la que acudieron todos los guerreros del planeta. Tantos, que llenaban esplanadas y bosques. Tantos, que en el resto de la tierra solo quedaron los ancianos y los niños.

El Mahābhārata es el relato gigantesco que cuenta lo que se pueda recordar de aquella batalla y aquella era anterior a la nuestra, tan distinta que nos costaría comprenderla con la mente de hoy. Y en aquella batalla estuvo presente Krishna, la personificación de la fuente universal de la que mana todo lo que existe, existió y está por existir. Y en medio de la batalla Arjuna, un guerrero invencible, pasa por una crisis existencial (tal vez bajo el peso de la transcendencia del evento en el que estaba participando) y cuestiona a Krishna sobre el sentido de la vida.

Hace unas semanas publiqué en este blog una recapitulación de las preguntas que Arjuna hizo a Krishna en medio de aquella batalla de la que venimos todos, que son las preguntas que aparecen en el fragmento del Mahābhārata llamado Bhagavad Gita. Elegí redactar solo las preguntas de Arjuna, sin las respuestas de Krishna, porque me pareció que cuando se leen juntas se puede ver la coherencia que tienen y cuán vigentes siguen siendo como expresión de la duda, maravilla, miedo y curiosidad del humano ante la profundidad del mundo en el que nace.  La entrada se puede leer aquí, e incluye todas las preguntas que Arjuna hace, desde el verso 1 hasta el 14. El texto no termina ahí, el fragmento tiene 18 partes, pero yo terminé el texto en la pregunta que hace Arjuna en medio del canto 14, porque a partir de esa pregunta hay un cambio sustancial en el diálogo. En esta entrada quería comentar este cambio:

Ante la visión de la magnitud del conflicto en el que está formando parte; en el cual Arjuna se está enfrentado en una lucha a muerte con sus familiares, maestros y amigos, este se cuestiona el sentido de toda empresa. El mundo, el cuerpo, la vida, todo es transitorio así que ¿por qué luchar? Y ¿qué sentido puede tener la vida, si es tan corta y tenemos tan poco control sobre nuestras acciones? A esto Krishna responde trazando en esquema del cuerpo como un campo en el que confluyen sentidos con mente, consciencia y discernimiento. Un cuerpo que se enmarca, también, dentro de otro cuerpo mayor, que es social y ceremonial; y Krishna explica cómo el cuerpo ceremonial está acompasado con el ritmo del universo. La existencia, el mundo, el cosmos, -explica Krishna- es un rito, en el que todos participamos, y el centro del rito es él: Krishna. Y a continuación Krishna explica qué es lo que nos aleja de la visión del centro (la ignorancia y sus causas), y qué nos acerca (la entrega y la conciencia, libre de prejuicios, de los procesos que envuelven el centro). Entonces Arjuna pide ver este centro, que es Krishna, y Krishna le otorga una visión directa, que el texto no describe sino que relata la reacción de Arjuna ante la visión. Lo que se nos describe es la mirada de Arjuna, y sus reacciones ante la visión. Después, Krishna se describe a sí mismo en palabras, usando toda la simbología de la cosmogonía que enmarca el Mahābhārata: Se nos describe la mirada del Mahābhārata, para ver en ella el reflejo de Krishna.

El ser humano, concluye Krishna, es un campo compuesto por emociones y sensaciones. Este campo está enmarcado en el universo, que es otro campo de fenómenos que aparecen y desaparecen, nacen y mueren en todas partes. No dejarse confundir por todos estos movimientos lleva más allá de la duda destructiva que está corroyendo a Arjuna.

Y aquí viene la pregunta clave, que cambia las reglas de juego. La pregunta en la que me vi obligado a terminar el texto que redactaba la duda de Arjuna. La pregunta es: ¿Y dónde encuentro a alguien que me enseñe a hacer este trabajo? ¿Quién me puede guiar? ¿Cómo reconozco a la persona que me pueda mostrar en lo concreto, en la práctica del día a día, a redirigir la mirada?

Esta pregunta lo cambia todo, porque a partir de ahora Arjuna ya no está elevando sus preguntas al silencio del cielo estrellado. A partir de esta pregunta Arjuna va a recibir una respuesta, y para recibir una respuesta hace falta un cambio de actitud radical. Hace falta empezar a escuchar, y a confiar en lo que se escucha. El texto que compartí en la entrada anterior sirve como resumen de la duda humana a lo largo de los siglos, pero lo que viene a partir de la pregunta clave de Arjuna, en el verso 14.21 de la Bhagavad Gita, es otra cosa. Y las próximas preguntas que hará Arjuna a Krishna tienen que ver con esta otra forma de escucha y la nueva relación con Krishna que se ha iniciado tras el giro. ¿Es posible hacer este giro también en nuestra era, la era de la confusión? ¿Se puede ir más allá de la duda metódica sin caer en la complacencia? ¿existe un punto medio entre la duda y el fanatismo?

En el fragmento del Mahābhārata llamado Bhagavad Gita Krishna le confiesa a Arjuna que está en todo, y en todas partes, pero no es las apariencias. Y esto es lo que me importa ahora, porque la pregunta que me hago este año es cómo no confundirme y reconocer a Krishna. ¿Cómo reconocer a lo que queda de Krishna en esta era de la confusión? (que, no lo olvidemos, llevará al renacer de la sabiduría). Porque, aunque Krishna sea la razón de existir de todo, no está en lo que veo, ni en mi mirada. O, visto de otra manera, está en ambos. Y para ver a Krishna es necesario ir más allá de la duda, pero sin caer en la inocencia de creerse las propias opiniones. ¿Cómo hacer esto? No lo sé, pero lo que propongo es la narración de esta búsqueda a través de nuestras invenciones y nuestros fantasmas colectivos. El arte como rito basado en el ritmo universal que palpita bajo nuestras discrepancias. Porque en el centro del rito está Krishna, el enigma sanador.

El miércoles 21 de Abril comienza un nuevo bloque de la práctica de narración meditativa que vengo ofreciendo para el colectivo CRA’P. Los encuentros son online, y en ellos indagamos en la narración meditativa como herramienta transformación, así como todos los temas tratados en esta entrada: arte ritual, espacio interior y exterior, la búsqueda, etc. En cada encuentro narro la historia de la fase lunar de esa noche (según la tradición astrológica sánscrita), seguida de una meditación guiada sobre el mismo tema y cerrando con un espacio de debate, o silencio, en el que compartimos lo vivido. Puedes conectarte a un encuentro de prueba o recibir la grabación:

NARRACIÓN MEDITATIVA TRADICIONAL DE LA INDIA

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