¿Dónde estarán nuestros hermanos, hijos, maridos, primos y seres queridos que han fallecido? ¿Dónde estarán todos los caídos en la batalla del clan Kuru? ¿A qué mundos les ha tocado partir y cómo estarán?

Así los invocaban sus familiares, y por esto Vyasa los hizo regresar. Una sola noche. Por petición, sobre todo, del rey ciego.

Y volvieron a visitar, una sola noche. Vinieron todos de las estrellas, pero no del cielo. Surgieron del reflejo de las luces nocturnas en las aguas del río Bagirathi. Subieron desde las profundidades con cuerpos luminosos, estelares. Y se les seguía reconociendo entre los vivos por sus pendientes brillantes y ropas relucientes.

Antes del alba volvieron, cada uno al mundo que le tocaba: unos se fueron volando hacia la oscuridad de la noche; otros se fundieron con el brillo de las últimas estrellas, y a otros se los llevó el viento o la corriente del río invisible que fluía por el lugar.

Quedaron los elementos: el canto de los primeros pájaros de la madrugada y la piel de los familiares vivos estremeciéndose con la frescura del rocío y las brisas tempranas de los primeros rayos del sol.

Volvían a ser los mismos, intercalados con los silencios que estaban aprendiendo a conocer, pero esa noche pudieron llorar y abrazar lo que les faltaba. Pudieron hacer el amor y confesar lo que quedaba por decir, quienes pudieron y quisieron. O callar juntos, una última vez, antes de soltar lo que nunca se puede asir.

…

En honor al día de los ancestros, he querido recuperar este fragmento del Mahabharata en el que Vyasa revive a todos los que fallecieron en la batalla de Kurukshetra para que sus familiares puedan despedirse de ellos.

Es un detalle muy poético que sea precisamente Vyasa quien reviva a los fallecidos. Además de tener la capacidad de modificar el espacio-tiempo, como consecuencia de una vida entera dedicada a una profunda indagación esotérica en el tejido de la realidad, es también el narrador original de la historia. ¿Quién más tendría el poder de revivir a los personajes antiguos de la historia que su escritor? ¿Verdad?

Pero el Mahabharata no es una novela, ni Vyasa es un autor común. El Mahabharata refleja las cosas como son. Y de ahí el misterio de la relación con los ancestros y los seres queridos que ya han abandonado su cuerpo, pero a quienes podemos tener muy presentes. Muy cerca. Sobre todo en días especiales como hoy.

El estilo de este fragmento es el tipo de redacción que llamo «oracular». Más adelante se verá por qué lo llamo así.

La presentación de Respirar el Mahabharata del próximo 12 de diciembre estará basada en esta manera de narrar. Hicimos una prueba el pasado 24 de octubre en CRA’P y quedé muy satisfecho. Este formato empieza a mostrar el sentido de los once años de preparación que lleva, hasta el momento, este proyecto.

Lo que proponemos, con el acompañamiento sonoro de Gisele Cornejo y la dirección de Toni Cots, es un formato de narración ritual en el que los oyentes escuchan tumbados, en condiciones que permiten el sueño. Así, todos los presentes accedemos a un estado de ensueño en el que nos reunimos con el Mahabharata y entre nosotros, más allá del cuerpo. Recomiendo mucho probar la experiencia, sin expectativas.

Será el próximo 12 de diciembre en el espacio CeRCCA, en Llorenç del Penedès, de 18:30 a 21:30 aproximadamente, con la posibilidad de quedarse a dormir si lo necesitas.

Escríbeme en privado para más información.

El evento está limitado a 12 plazas, y algunas ya están reservadas.

Precio: entre 24 y 36 €, según lo que puedas pagar.