Te saludo, lector. Yo soy, como tú, un fragmento del mundo. Tu escucha determinará la calidad de este texto porque sus palabras, sin ti, no son palabras.

Así son las cosas. Lo que sostiene nuestros mundos es un árbol rebosante de armonía (dharma). Las tensiones que enlazan a los cuerpos celestes son el tronco de este árbol. Sus ramas son la relación del calor del sol con el de nuestros cuerpos. El ocaso, el amanecer y todos los fenómenos que podemos percibir son la abundancia y los frutos del árbol. Sus raíces son la expansión, transformación, ensortijación y ondulación de todo lo que existe alrededor de aquellos que lo observan.

Las personas somos el bosque. ¡Oh lector! Las condiciones de la realidad son tigres que lo habitan. No talemos al bosque por sus tigres; no desterremos a los tigres del bosque. Sin un bosque el tigre muere. Cuando no tiene tigres el bosque acaba siendo cortado. Los tigres protegen al bosque y el bosque sostiene a los tigres. ¡Oh lector! Las personas somos las lianas de la armonía cósmica. Las condiciones naturales son un árbol grueso. Una liana no puede vivir sin el sostén del árbol.

Las condiciones de la naturaleza están ordenadas a nuestra disposición, pero esta misma ordenación también nos puede destruir. Las personas podemos elegir. La naturaleza sigue el dharma y está preparada para servir, pero también para luchar.

Según la manera que las personas se abren al mundo, así se presenta el mundo ante ellas. Tal como uno ama al mundo, el mundo lo ama a uno. Pues, aunque muchos son los senderos que se abren ante nosotros, todos llevan al mundo. No hay otro lugar al que ir.

Adaptación del discurso de Krishna al mensajero Sanjaya durante los preliminares de la guerra de Kurukshetra.

En una narración existe siempre un elemento acumulativo muy difícil de traducir. Los personajes recurrentes, de quienes el lector ha venido leyendo por casi 2000 páginas, tienen un sentido que se va volviendo progresivamente personal. La única manera de compartir de una manera objetiva lo leído sería narrando la historia al completo de nuevo, la otra opción es  explicando cómo el lector ha entendido esta lectura. La interpretación que presento aquí del discurso que Krishna hace en el fragmento 7 del Sanjaya Yana Parva del Mahabahrata es personal, pero está basada en el Mahabahrata, y es de vigencia actual.