Cada vez que alguien me pregunta qué es el Mahābhārata me pongo a dudar, me cuesta encontrar una respuesta rápida. ¿Es un libro? ¿Un libro de la India? ¿Si una obra escrita tiene entre 6.000 y 7.000 páginas sigue siendo un libro? El Mahābhārata es tan extenso, e incluye tantas líneas argumentales, que siento la tentación de llamarlo una recopilación de historias antiguas, pero el Mahābhārata tiene una línea argumenta central, y muy clara, con unos personajes principales y un inicio, desenlace, clímax y final que arrastran hacía sí las líneas argumentales menores y las engloban todas en un mismo contexto. ¿Es entonces el Mahābhārata una historia? ¿Una saga? Sí, también, pero eso confunde, porque el Mahābhārata incluye dentro de sí tantos mitos y tantas historias, que llamarlo una sola historia es insuficiente. A mí, esta dificultad de definir el Mahābhārata es una de las cosas que más me fascina de esta ¿obra?, ¿fenómeno?, ¿recopilación?

El mismo título, Mahābhārata, no tiene una traducción nada fácil. La palabra Mahābhārata es un compuesto sánscrito, un compuesto que contiene las palabras mahā y bhārata, esto no lo cuestiona nadie, pero el sentido de estas dos palabras dentro del compuesto es bastante interpretable y esta ambigüedad del título Mahābhārata es enigmática.

Mahā, la palabra que ocasiona menos división de las dos, se traduce habitualmente por grande, pero lo interesante es que igual que el adjetivo castellano gran, el significado de mahā puede variar levemente dependiendo de la palabra a la que esté unida en un compuesto. Mahā, siendo más específicos, amplifica el significado de la palabra que define. De esta manera, mahā se puede traducir por gran, pero también por pesado, fuerte, abundante, poderoso, dependiendo del contexto y del compuesto. En mahāpitŗ o mahāmatŗ significa también padre anciano y madre anciana. Para decidir qué tipo de mahā tenemos en mahābhārata, deberíamos entender bien qué significa bhārata, y aquí las aguas del misterio se vuelven más oscuras.

La palabra bhārata es un derivado de la raíz sánscrita bhŗ, de la cual fluyen una miríada de significados relacionados con el concepto de sostener, fomentar, alimentar, llevar, estar embarazada, levantar u ofrecer. Significados cercanos a lo que hace para la creación el planeta tierra, por lo cual uno de los nombres de la tierra en sánscrito es bhārata también. Una de las traducciones de Mahābhārata es la gran tierra, y una de las acepciones de la palabra mahā, aceptada por el diccionario sánscrito Monier Williams, es la de vaca. En este caso, mahābhārata podría significar también la vaca embarazada, lo cual no es descabellado, porque en el imaginario mítico indio a la tierra se la representa a menudo como una gran vaca, y está embarazada de sus hijos, los seres vivos, entre los cuales están los humanos, quienes combaten la gran guerra civil descrita en el Mahābhārata, asistidos por la influencia sobrenatural de otros seres, seres que viven en los elementos de la tierra y otros que observan desde las estrellas, todo se ve involucrado en el gran conflicto del Mahābhārata.

Mi opinión es que las diferentes traducciones e interpretaciones de algo tan simbólico y arquetípico como el Mahābhārata no necesariamente se anulan entre sí sino todo lo contrario, se suman. La gran tierra puede ser también la gran vaca. Y los significados no terminan aquí.

En el tratado gramático de Pāņini, datado sobre el siglo IV antes de la era común y el mayor referente para el estudio de gramática sánscrita, el autor define el significado de la palabra bhārata como saṁgrāma (bhārata nāmah saṁgrāmaḥ). Saṁ es un prefijo que significa reunión, o junto, o unido, y grāma significa gente, comunidad o tribu. Podríamos entender que el gramático Pāņini nos está diciendo que bhārata significa reunión de gentes, pero en un interesante estudio[1], el sanscritista contemporáneo M. G. Dhadphale defiende que saṁ puede significar también confrontación, y que bhārata significa, según Pāņini, la guerra de las tribus. M. G. Dhadphale defiende su propuesta, además, con el dato de que en la traducción persa del Mahābhārata, encargada en 1582 por el emperador Akbar, Mahābhārata se traduce como Razmnama, que en persa significa la historia de la guerra.

Mahābhārata, según Dhadphale, significaría la gran guerra, lo cual tiene sentido. Porque el Mahābhārata habla de la gran guerra de la tierra, la gran confrontación de las gentes que viven en el seno de la gran vaca sagrada.

Por otra parte, antes de terminar, no puedo dejar de lado una observación más:

Es importante decir que Bhārata, entre otras cosas, es el nombre del emperador/monarca que inició el linaje de los hermanos que combatirán en la guerra civil que relata el Mahābhārata. El padre de Bhārata, el emperador sagrado Dushyanata, renegó de su hijo en un primer momento y no quiso reconocerlo como legítimo heredero. Tras la insistencia de la madre de Bhārata Dushyanta se retractó y cogió a Bhārata en brazos, de ahí el nombre Bhārata, en el sentido de: el acogido, el sostenido. No se puede negar tampoco que el Mahābhārata es la historia de un linaje también, la extensión de Bhārata, el rey acogido.

Sobre la cuestión del linaje y el nacimiento de Bhārata voy a continuar escribiendo en la próxima entrada. En cuanto al título Mahābhārata, a mí me inspira la imagen de una flor de loto con miles de pétalos. Cada vez que se descifra uno de los significados del título se abre un pétalo, pero detrás de este pétalo aparece otro pétalo y el centro de la flor sigue quedando más allá del alcance de nuestra comprensión. El Mahābhārata es así también, no en vano se dice que lo que no está en el Mahābhārata no se encuentra en ninguna otra parte.

 

 

[1]
EXACT SIGNIFICATION OF THE TITLE MAHĀBHĀRATA G. Dhadphale, Annals of the Bhandarkar Oriental Research Institute,Vol. 88