Mahabharata, palabra sánscrita compuesta, que se puede traducir de maneras distintas. Una de ellas: el gran sostén. ¿Por qué?

Ejercicio de reflexión:

¿Qué sostiene el Mahabharata?

El Mahabharata es el nombre con el que se conoce una recopilación de relatos que narran lo sucedido al final de una humanidad anterior a la nuestra. Cuenta cómo terminó una era que no dejó ningún resto físico, pero sí un legado anímico, interno, difícil de comprender o catalogar.

Ejercicio de reflexión:

¿En qué me beneficia conocer el relato de la caída de una humanidad anterior?

Segundo ejercicio de reflexión:

¿Es imprescindible que me crea literalmente este relato del derrumbe de una sociedad antigua para poder responder a la primera pregunta?
¿Cuál sería el nivel mínimo de confianza que tendría que tener en el relato?

El Mahabharata se ha adaptado a la estética de cada siglo y de cada cultura a la que ha llegado. Sin embargo, lo más antiguo que podemos trazar en él es su estructura: el índice.

Una estructura que cobra sentido cuando consideramos la guerra que relata el Mahabharata como evento central. En este caso, una línea argumental seguiría estos pasos:

  • Eventos previos que construyen el conflicto.
  • Crisis.
  • Guerra.
  • Reflexiones posteriores a la guerra.

Las reflexiones posteriores a la guerra son extensas, ocupan aproximadamente mil páginas, e incluyen capítulos sobre política, ética y exposiciones esotéricas muy codiciadas por místicos y buscadores espirituales. Pero quiero poner la atención en la transición desde las reflexiones políticas a las esotéricas:

Todo este fragmento final del Mahabharata se relata en forma de diálogo: el nuevo rey pregunta a su abuelo. Pide consejo.

Primero, sobre el funcionamiento del poder. Pide consejos prácticos para gobernar y, poco después, se plantea preguntas más generales sobre cómo actúan las masas. Luego, se interroga sobre qué es lo justo y, de repente, se pregunta cómo se vive correctamente. Una evolución muy humana.

De lo general, el rey pasa a preguntarse por sí mismo. De cómo gobernar el reino, a cómo vivir correctamente. Como si hubiera una separación entre su rol social y su identidad más personal. O esta es mi manera de leerlo. Probablemente. Seguro. Pero mi manera de leerlo corresponde al espíritu de una época.

Ejercicio de reflexión:

¿Quién nos puede decir cómo vivir correctamente? ¿En base a qué?

Y la respuesta del abuelo (Bhishma) es:

«Escuchar al padre, a la madre y al maestro. Así se vive correctamente.
Quien nos imparte comprensión, quien nos dice la verdad y quien nos otorga la inmortalidad (el maestro) debería verse como el padre y la madre. (…)
La persona que agrada a su padre y a su abuelo; si es amable con su madre, hace reverencias a la tierra entera. (…) Lo saben los dioses y los sabios. (…)
Uno no debería dañar a los padres ni al maestro; quien lo hace comete un pecado peor que matar a un feto.»

Ir en contra del propio maestro es lo peor, dañarlo es peor que matar un ser en gestación.

Un ejemplo llamativo, porque precisamente este rey (Yudisthira) acaba de ordenar a su hermano matar a su maestro. Al maestro de ambos, Drona, quien les enseñó a usar las armas. Un crimen equivalente a matar a un niño por nacer.

Una comparación paradójica, porque el hijo de Drona, tras la batalla y en venganza por el asesinato de su padre, lanza un ataque mágico que incendia los úteros de las mujeres embarazadas del clan enemigo.

Y quien queda envuelto en llamas es el nieto por nacer de quien ejecutó el asesinato de su padre: el discípulo favorito, precisamente, de Drona.

¿Ojo por ojo?

El feto es salvado por Dios (a quien llaman Krishna) y sobrevive al ataque mágico. Por esto le es dado el nombre Parikshit: «el que evitó el ataque».

Pero ahora me fijo en su madre adolescente, Uttará.

Uttará creció como princesa, hija del rey de un reino modesto llamado el reino de los peces (Matsya).

Eran días tranquilos y aquel reino de ganaderos y artesanos no tenía grandes enemigos.

Cuando Uttará estaba en el mediodía de su adolescencia, llegó al reino un nuevo profesor de danza, un eunuco, transexual, de movimientos grandes y elegantes. Con él estudió un año hasta que el reino fue atacado por una alianza de reinos belicosos que venían a robar ganado.

Entonces, quien había sido el maestro de danza se reveló como el famoso guerrero Arjuna. Se había estado escondiendo en el reino de Uttará bajo una identidad falsa.

Ejercicio de reflexión:

¿Crees que alguien en tu círculo de conocidos podría estar trabajando en secreto como informante para algún servicio secreto o la policía? ¿Quién podría ser?

Arjuna toma el bando del reino de Uttará y los defiende en primera línea de combate. Pero también resulta que conoce a los atacantes: son familiares suyos.

Para demostrar su victoria, Arjuna corta un pedazo del estandarte de cada uno de sus contrincantes y vuelve con las telas al palacio. Con ellas se cosen vestidos para las muñecas de Uttará, quien está atravesando el umbral entre la infancia y la juventud:

Suficientemente joven aún para mantener la inocencia que da vida a los juguetes, pero también lo bastante adulta para gestar vida humana.

Entonces el rey de Matsya ofrece la mano de Uttará a Arjuna.

Ejercicio de reflexión:

¿Por qué crees que el rey de Matsya ofreció casar a su hija con Arjuna? ¿Qué motivaciones podría tener?

Pero Arjuna no puede aceptar. Argumenta que ha sido su alumna y que no es correcto que un maestro se case con su discípula. Sin embargo, sí desea que sus linajes se unan, y propone que Uttará se case con su hijo, Abhimanyu.

El mismo Abhimanyu que morirá en la batalla final, en el campo de los Kuru, del que se dice también que es el campo del Dharma.

Y Uttará quedará viuda.

Tan rápido, con un hijo
que crecerá ya marcado
por la misión de preservar
un linaje reducido
y limitado, a un rey;
único superviviente
de esta catástrofe.

Pero la joven Uttará no criará a su hijo. Porque cuando el mago Vyasa, el narrador original de esta historia, revive a los muertos en la batalla por un solo día para que sus familiares puedan despedirse de ellos, Uttará se reencuentra con Abhimanyu y decide dejar la tierra e irse con él al más allá.

Ejercicio de reflexión:

¿Por qué decidió Uttará abandonar este mundo junto a su marido en lugar de quedarse en la tierra cuidando a su hijo? ¿Cómo pudo haber afectado esto al futuro rey?

Matar al maestro es como matar un feto en el útero de una mujer, dice Bhishma a Yudisthira.

Y entre todas estas decisiones de vida y muerte, la voz de la joven Uttará apenas se escucha.

¿Cuánta decisión tuvo sobre aquel útero suyo, que no era solo de ella sino también de su clan, pero tampoco de ellos?

Ejercicio de reflexión:

¿A quién pertenece tu vida?

Ahondar en esta cuestión es ahondar en el Mahabharata.

Imagen: Tiffany Gyatso