Vivir es renacer, y renacer, en cada instante.

Vivir es nacer ahora, leyendo esto. Nacer con este parpadeo. Porque si lees estas líneas, vives.

Vivir es valorar este nacimiento. Valorar este cuerpo humano. Valorar las sensaciones que nos otorga la vida. Valorar el frío y el calor; valorar lo suave, y valorar la contención de lo duro; valorar la paleta de colores que percibe el ojo y los sonidos que nos inspiran.

Valorar los ciclos de nuestras emociones. Valorar la tristeza y la felicidad, el dolor y la rabia que produce la frustración.

Valorar el efecto de nuestras palabras. Valorar el discurso político que adoptamos, los insultos que nos decimos y las mentiras que aceptamos. Valorar el efecto que tiene la poesía y el sendero que sale de las palabras y llega al corazón. Valorar los efectos de nuestras acciones como humanidad. Valorar el lugar y la familia en la que hemos nacido.

Valorar los frutos de la tierra. Valorar el alimento que nos nutre. Valorar la ayuda que recibimos.

Valorar nuestra aportación.

Valorar las normas, los acuerdos sociales, las opiniones y el trabajo de cada uno por encontrar una manera de vivir justa, entre el cielo y la tierra; entre el hambre y la curiosidad. Valorar, el valor del dar. Valorar el ser; el ser humano y el ser cósmico: el ser universal.

El nacimiento humano es el más preciado, porque es el nuestro. Valorar nuestro nacimiento. Llevarlo a la máxima expresión, es la motivación de este proyecto. Reconocer al humano como ser creativo: como un enigma por resolver.

Evitar la trampa de la complacencia; del veneno del “esto ya lo he entendido”. Escuchar al miedo. Celebrar la inocencia. Buscar la palabra justa, la expresión sincera del ser, en este lenguaje humano, es la motivación de este proyecto.

Respirar el Mahabharata es un acto ritual. Un voto. Una ceremonia de 12 años de duración. Y una ceremonia ritual tiene que tener un propósito para convertirse en un acto de transformación.

En consecuencia, pongo como propósito de este acto ritual lo siguiente:

en lo personal, hacer las paces con mi guerra interior. Integrar la violencia y el rechazo como aspectos de mi nacimiento humano, para darles el lugar justo que les toca, en equilibrio con la entrega y la inocencia. En lo colectivo, que la narración del Mahabharata, la historia de la gran guerra de la humanidad, lleve a desarrollar un lenguaje de la liberación. Un lenguaje creativo que nos libere de los aferramientos a la necesidad de tener razón. Un lenguaje creativo que despierte la curiosidad al profundo misterio que es el ser humano.

 

Estreno del cuarto capítulo de Respirar el Mahabharata: 12 de Diciembre de 2019, en la sala del colectivo CRA’P (Anselm Clavé 67 3r, Mollet del Vallès). 19.30 – 22.30.

Información y reservas: CRA’P

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