Amor en la guerra

En una de sus vidas p En una de sus vidas pasadas, siglos antes de haber nacido como príncipe, y haber recordado el camino de la liberación para todos los seres, el maestro espiritual conocido como Gautama Budha, fue una codorniz. En una de sus vidas pasadas el Budha nació como cría de codorniz, en una zona selvática que se secaba mucho durante los meses más calurosos, y sufría incendios regulares. Y pasó que el bosque se incendió, también, cuando el Budha era todavía una cría que vivía protegida en su nido, sin poder hacer uso de sus tiernas piernas y alas.

Con el corazón roto, los padres de Budha tuvieron que salir volando para salvar su vida, dejando a su cría en el nido. Y la cría de codorniz pensó:

-Si tuviera el poder de usar las alas volaría hacia la seguridad. Si pudiera usar mis piernas me escaparía. Mis padres, temiendo la muerte, han huido para salvarse; no tengo protector ni guardián en el mundo, ¿qué puedo hacer?

Pero entonces pensó también:

-Antes de mí han existido seres que han demostrado la eficacia de la bondad y la sinceridad. Mediante la tranquilidad, y la sabiduría, se llenan de compasión y paciencia. Su amabilidad y bondad se extiende a todas las criaturas y es así como encuentran todas la manera de liberarse del rencor, el odio, la frustración, el dolor y la angustia. Hago el voto de liberar a todas las codornices, y el resto de las criaturas, abandonando el miedo y el rencor.

Desde entonces, dicen, ese rincón del bosque en el que aquella codorniz hizo su voto es inmune al fuego. Porque el voto de Budha renace cada generación en algunos corazones, como una cría de codorniz en medio del fuego de la pasión, el miedo y la confusión. Mientras haya corazones que continúen el voto de liberar a todos los seres el fuego no podrá pasar.

En una vida pasada Budha fue Krishna, y Krishna fue Dios. Krishna participó activamente en la guerra de Kurukshetra; en aquella batalla de 18 días en la que participaron, junto a Krishna, todos los dioses, los titanes, los espíritus furiosos y heroicos junto a todos los guerreros de la tierra. En aquella cruenta batalla el mundo perdió algo de su claridad, y olvidamos de dónde venimos. Así empezó esta era de la confusión, en la que nadie cree a nadie.

El Mahābhārata es la historia de aquella batalla de la caída, pero cuando recordamos esa batalla lo hacemos para recordar a Krishna. Porque recordar a Krishna es recordar la vía de la liberación de todos los seres. Recordamos la batalla de Kurukshetra para recordar al amor, en la guerra.

El Mahābhārata es un relato muy largo, que fue narrado en un ritual de 12 años, al inicio de esta era nuestra de la confusión. El Mahābhārata es un relato narrado entre altares llameantes; en el fuego, como quien dice. Pero mientras continue el voto de recordar a Krishna, el fuego no podrá quemar al amor.

Esta es la última entrada dedicada a la pregunta propuesta para este sexto año de Respirar el Mahābhārata, de cómo reconocer a Krishna en el mundo contemporáneo. La próxima entrada será el manifiesto de este año, tal como he venido haciendo hasta ahora, y el próximo 12 de diciembre estrenaremos el sexto capítulo de Respirar el Mahābhārata, llamado “El amor en la guerra”.

Lo que proponemos este año es un acercamiento no linear al argumento del Mahābhārata:

Al acudir al evento te encontrarás con un espacio físico que habitarás durante dos horas. Una instalación que puedes explorar, y que comunicará contigo de maneras distintas.

En algún momento pasarás a un espacio íntimo donde recibirás una narración personal del Mahābhārata, basada en el tarot del Mahābhārata que hemos venido desarrollando los últimos seis años junto a la taróloga Gisele Cornejo.

A medida que transcurra el tiempo tu relación con el espacio cambiará, tu relación con el Mahābhārata también, y quizá tu relación con tu propia humanidad. Es así como se abre el portal del Amor en la guerra: la joya invisible del corazón del Mahābhārata, que es la guía de nuestra humanidad.

La entrada se dará a dos grupos de 12 personas, uno de 17.00 a 19.00 y otro de 19.00 a 21.00. Puedes elegir tu horario e inscribirte escribiendo a: respirarelmahabharata@gmail.com

Manifiesto del cuarto año

Vivir es renacer, y renacer, en cada instante.

Vivir es nacer ahora, leyendo esto. Nacer con este parpadeo. Porque si lees estas líneas, vives.

Vivir es valorar este nacimiento. Valorar este cuerpo humano. Valorar las sensaciones que nos otorga la vida. Valorar el frío y el calor; valorar lo suave, y valorar la contención de lo duro; valorar la paleta de colores que percibe el ojo y los sonidos que nos inspiran.

Valorar los ciclos de nuestras emociones. Valorar la tristeza y la felicidad, el dolor y la rabia que produce la frustración.

Valorar el efecto de nuestras palabras. Valorar el discurso político que adoptamos, los insultos que nos decimos y las mentiras que aceptamos. Valorar el efecto que tiene la poesía y el sendero que sale de las palabras y llega al corazón. Valorar los efectos de nuestras acciones como humanidad. Valorar el lugar y la familia en la que hemos nacido.

Valorar los frutos de la tierra. Valorar el alimento que nos nutre. Valorar la ayuda que recibimos.

Valorar nuestra aportación.

Valorar las normas, los acuerdos sociales, las opiniones y el trabajo de cada uno por encontrar una manera de vivir justa, entre el cielo y la tierra; entre el hambre y la curiosidad. Valorar, el valor del dar. Valorar el ser; el ser humano y el ser cósmico: el ser universal.

El nacimiento humano es el más preciado, porque es el nuestro. Valorar nuestro nacimiento. Llevarlo a la máxima expresión, es la motivación de este proyecto. Reconocer al humano como ser creativo: como un enigma por resolver.

Evitar la trampa de la complacencia; del veneno del “esto ya lo he entendido”. Escuchar al miedo. Celebrar la inocencia. Buscar la palabra justa, la expresión sincera del ser, en este lenguaje humano, es la motivación de este proyecto.

Respirar el Mahabharata es un acto ritual. Un voto. Una ceremonia de 12 años de duración. Y una ceremonia ritual tiene que tener un propósito para convertirse en un acto de transformación.

En consecuencia, pongo como propósito de este acto ritual lo siguiente:

en lo personal, hacer las paces con mi guerra interior. Integrar la violencia y el rechazo como aspectos de mi nacimiento humano, para darles el lugar justo que les toca, en equilibrio con la entrega y la inocencia. En lo colectivo, que la narración del Mahabharata, la historia de la gran guerra de la humanidad, lleve a desarrollar un lenguaje de la liberación. Un lenguaje creativo que nos libere de los aferramientos a la necesidad de tener razón. Un lenguaje creativo que despierte la curiosidad al profundo misterio que es el ser humano.

 

Estreno del cuarto capítulo de Respirar el Mahabharata: 12 de Diciembre de 2019, en la sala del colectivo CRA’P (Anselm Clavé 67 3r, Mollet del Vallès). 19.30 – 22.30.

Información y reservas: CRA’P

Anteriores manifiestos: año 1, año 2, año 3.

Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

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