El ser humano es un verbo: La acción de ser – sinónimo de existir.
El ser, en su modalidad humana.

¿Y qué diferencia a la manera humana de cualquier otra manera de ser?¿Qué diferencia al acto de ser humano del acto de ser abeja, ser caballo o ser luna?
El acto de ser, en general, es un vuelo hacia lo desconocido; un impulso que se funde en las aguas de la existencia y despliega una forma, tras otra, tras otra forma distinta, a medida que se disuelve.
El ser descubre sus características a medida que lo sorprenden sus reacciones y reflejos. A medida que el ser las reconoce, cada una de sus facetas cae flácida a un lado, como una cáscara vacía. Las caras del ser van quedando atrás, todas unidas al mismo ímpetu de ser, cómo los pétalos de una gran flor, cada uno de un diferente y sorprendente color. Por así decir.
Porque la flor es una flor, pero también es vida.
Una vida es calor, es amor, es dolor. Una vida son acciones y situaciones; movimientos, besos y palabras; golpes y vergüenza. Por así decir. Las palabras de la vida son los pétalos de una gran historia, que habla siempre de lo mismo. Habla siempre del centro de la flor, por así decir, que es el ser.
Una palabra puede ser un verbo como “ser” o “existir”. Otra palabra puede ser “verdad” o “humano”. “Historia” es también una palabra, pero se convierte en una dirección cuando se pone en acción, por así decir. Como el ser humano, o la verdad.
La verdad es aquello que persigue la vida y para acercarse a ella el pensamiento se viste de cuentos; porque sin sus ropajes sería invisible.
El rito es la puesta en acción de los cuentos que teje el pensamiento. El rito es el trono de la verdad, por así decir. El mito es la historia dirigida hacia la verdad, el ritual es el mito puesto en acción. Por así decir.
La verdad es el viento que impulsa el tiempo. Esto es el ser. El ser está en todo, por así decir. El deseo de verdad, contado por el mito, y puesto en práctica por el rito, es el ser propiamente humano.
Por así decir.
El rito está anclado en el tiempo y persigue la verdad, porque lo impele el ser. El rito está compuesto de acciones, que se basan en palabras, que persiguen un pensamiento. O, dicho de otra manera: más allá del rito está la palabra, y allende la palabra está el pensamiento, y allende del pensamiento está la verdad, y allende la verdad está el ser, y allende el ser está el existir, pero el rito es la acción que materializa el existir y lo vuelve real.
El rito es el arco, por así decir; la verdad es la flecha y la diana es el existir. El vuelo de la flecha es el ser.
Pero aquello que une a todas estas palabras es lo que está en cada uno de estos elementos. Lo que les es común: el fuego. El fuego es el calor que emana el existir; hace que brille la luz de la verdad y lleva el tiempo a ebullición. Las burbujas del tiempo son las palabras, los mitos y las acciones, que son también las llamas visibles del fuego, por así decir. Y las llamas del fuego iluminan cada rito.
El fuego es también la creatividad. Por así decir.
La creatividad transforma las palabras y adapta las acciones al tiempo. La creatividad es la luz de la verdad y es lo contrario al olvido. El ser es creativo, porque el ser es vida y la vida es existencia. Lo que existe está vivo.
El ser humano es la creatividad en el centro de la acción. El ser humano es el animal que convive con el fuego; el animal que vive mediante el rito. El humano es el que cuenta mitos sobre la verdad.

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Este es el manifiesto del tercer año de la performance de doce años que documenta este cuaderno de bitácora alegórico. Es un manifiesto incompleto, porque es uno entre doce, que compondrán lo que finalmente será esta performance, si las condiciones permiten su culminación.
Puedes leer los manifiestos anteriores en el historial de esta página, y los siguientes re-conectándote la primera semana de diciembre por los siguientes nueve años.
Cada manifiesto precede al estreno del nuevo espectáculo, o capítulo, de la performance. Todos los espectáculos están basados en el Mahabharata. Cada espectáculo se puede ver de forma independiente y no es necesario tener un conocimiento previo del argumento del Mahabharata. A su vez, cada espectáculo está entrelazado en el contexto mayor de la performance de doce años de longitud.
El espectáculo del tercer año se ha desarrollado alrededor del símbolo del fuego y las historias que se suceden entre la infancia de los Pandava y su coronación como reyes de Indraprastha. El subtítulo de este capítulo es La corona interior, y ha sido desarrollado bajo la dirección de Toni Cots en busca de una mayor armonización de la palabra con el cuerpo. El tercer espectáculo de la performance de doce años llamada Respirar el Mahabharata está pensado para grupos reducidos y casas particulares o espacios pequeños. El estreno, que será, como cada año, el 12 de Diciembre, se hará en una casa particular para un grupo de conocidos. Después del estreno, si deseas ver el espectáculo, puedes reunir un grupo en tu propia casa y escribir a respirarelmahabharata@gmail.com.

Con este tercer manifiesto introduzco también el formulario para hacer el voto de seguimiento de la performance como público. A partir de hoy este formulario estará en el apartado que puedes ver en la parte superior de la pantalla, titulado Una performance de 12 años:

<El voto de seguimiento de la performance de doce años titulada Respirar el Mahabharata consiste en enviar a la dirección respirarelmahabharata@gmail.com una frase en la que digas tu nombre y te comprometas a seguir la performance de una manera que veas factible.
Algunos ejemplos podrían ser: Yo, …, me comprometo a seguir la performance Respirar el Mahabharata viendo cada uno de los 12 espectáculos, o cada uno de los próximos espectáculos a partir de la fecha de hoy. O si no: Yo, …, me comprometo a seguir Respirar el Mahabharata viendo dos de los doce espectáculos, o viendo el último, o leyendo todas las entradas del blog, o revisando el blog una, dos o doce veces al año.> – Cada uno según sus posibilidades.
El voto es para uno mismo y será su corazón el que sabrá si lo ha cumplido o no, al final. También lo sabrá el fuego, el sol, la luna, el viento y todos los dioses.
Escribir el voto por mail es el gesto que convierte el voto en una acción ritual.
De manera opcional, estás invitado a escribir por quieres tomar este compromiso.
Cada mail será respondido personalmente.