Todos los mundos no son más que el patio de juegos del tú y el yo; una máscara colorida del dos en uno. ¡Yo soy en ti y tú eres en mí, oh amor!

Y hay una historia que habla de todo esto:

Dice que en el origen de la creación hay un destello luminoso y lo primero que aparecen son los siete oráculos, o rishi, en sánscrito. Bhrigu, Vashishta, Angirasa, Atri, Kratu, Pulastya y Pulaha desplegaron mediante métricas, patrones sonoros, algoritmos, códigos genéticos y frecuencias subliminales todo lo que podemos conocer: Las estrellas, planetas, elementos, y todas las razas vivas, tanto visibles como invisibles. Así de magnífico es el despliegue de su labor.

Pero en paralelo, junto a la aparición de los siete rishi (Rishi de la raíz sánscrita dṛś (दृश्): observar, distinguir o punto de vista, que suena igual a la raíz dāraš hebrea (דָּרַש): buscar, investigar, indagar. Pero estas coincidencia no son nada académicas y no deberíamos hacerles caso).

Pero en paralelo, junto a la aparición de los siete rishi del cielo, aparecieron otros siete internos: Sana, Sanatsujata, Sanaka, Sanandana, Sanatkumara, Kapila y Santana. ¿Pero qué desplegaron ellos?

¿Qué mundos eternos abrieron los siete rishi internos, como quien dice desde siempre?

-¿Para qué quiero los placeres de la vida, si he de ser injusto para conseguirlos? – Se preguntó alguien, hace milenios. Así lo cuenta el Mahabharata. Fue un guerrero, y también se preguntaba:

-¿Para qué buscar alimento y seguridad? ¿Por qué enfrentarme al dolor y la tristeza o exponiéndome a la injusticia? Mis esfuerzos se desvanecerán de todas formas cuando expire mi último aliento.

¿Cómo puedo saber si no me estoy equivocando?¿Por qué actúo, a veces, como si fuera en contra de mi voluntad?

Las ideas se arremolinan en mi mente como hojas al viento – decía el guerrero de hace milenios.

Sana: «des de siempre»

Sanatsujata: Eternamente bien nacido.

Sanandana: El que se regocija desde siempre.

Sanatkumara: El que siempre es niño.

Kapila, el rojizo y Sanatana: el que se extiende desde siempre. Los siete construían el interior de aquél guerrero. Y siguen contruyendo el nuestro. Entretejiendo nuestras miradas internas entre sí.

¿Qué constuyen?¿Qué despliegan?¿Qué habitamos?

Lecturas: Mahabharata, Moksha Dharma Parva, y

Woman as Fire, Woman as Sage. Sexual ideology in the Mahabharata. Arti Dhand, Nueva York, 2008.

Imágen de Davis Hill.