Si al empezar a leer sientes la misma desconfianza, es comprensible. Pero te invito a darle una oportunidad: sigue hasta el final, reflexiona sobre lo que propongo y dime qué piensas en los comentarios.

Creo que el sentido de la vida no es algo que pueda expresarse con una afirmación cerrada. No es que no exista, ni que no lo sepa yo, ni tú; más bien, es algo que todos tenemos en las manos, pero que se nos escapa cuando intentamos enfocarlo directamente. No es un objeto al que podamos apuntar, porque al hacerlo nos separamos del entorno.

Bosque encantado

La atención es una herramienta valiosa para desarrollar habilidades concretas, pero cuando la dirigimos a un solo punto nos alejamos de la implicación, de la inmersión en el entorno. Alegóricamente: fijarse en un solo árbol nos aparta del bosque, y el sentido está en el bosque, porque somos bosque. No estamos separados de él; respiramos con la vegetación que pisamos y somos un animal más dentro de su fauna.

Un juego narrativo

Para explorar esta idea, quiero compartir contigo un juego narrativo que he escrito en las últimas semanas. Me entusiasmó la idea de participar en la V Jam de juegos narrativos organizada por la editorial El Refugio de Ryhope, cuyas publicaciones me inspiraron profundamente este verano. La temática de esta edición era el miedo en los juegos narrativos inspirados en el folclore popular, y me interesaba descubrir qué tipos de folclore inspiraban a otros participantes y de qué manera.

Escribir en forma de juego me gusta cada vez más. Leer un libreto de juego narrativo cambia la forma de leer: la atención ya no busca entender qué quiere decir el narrador, sino cómo sumergirse en la atmósfera propuesta. Siguiendo la alegoría anterior: no se busca tanto el árbol como la experiencia del bosque. Esta relación entre texto e instrucción se acerca mucho a la conexión entre narración y ritual, tan presente en el Mahabharata.

Inmersión

En este sentido, quiero citar un pasaje del libro Unboxed, de Gordon Calleja, sobre la importancia de la implicación en los juegos de mesa1:

Mientras la atención tiene que ver con los recursos cognitivos de los que disponemos y cómo los usamos mientras jugamos, no describe la cualidad de la experiencia. Aquí es donde entra en cuestión la implicación:
La implicación (o inmersión) tiene que ver con la experiencia corporal más amplia que resulta de la manera en que ponemos la atención en lo que estamos haciendo – en este caso, jugar a un juego.

La relación entre una narrativa ritual como el Mahabharata, un juego narrativo y el sentido de la vida se encuentra en la dinámica entre atención e implicación. Me encantará conocer tu opinión al respecto.

El barro grita

Puedes descargar El barro grita en este enlace. No estoy seguro de si es necesario abrir una cuenta en la página para hacerlo, pero es una gran oportunidad para conocer una comunidad muy interesante de creadorxs de juegos narrativos. Si tienes algún problema, contáctame para recibir el PDF.

Si además quieres profundizar en la simbología del juego, te recomiendo una de las tutorías personalizadas que ofrezco sobre el sistema de creación de sentido en el Mahabharata. Puedes encontrar más información en esta misma página.

Para terminar, quiero agradecer a Eulalia Cuxart por la inspiración para la atmósfera y el título del juego (a partir de una colaboración que hicimos combinando canto dhrupad con narraciones indias y catalanas sobre el bosque y sus aguas) y a Gisele Cornejo por dirigir el contenido del juego hacia un terror más existencial y metafísico.

Fotografía: https://unsplash.com/es/@imatbagjagumilar

1Gordon Calleja, Unboxed. Board Game Experience and Desdign. MIT Press, Cambridge, 2022. Pp.29.